Jornadas 

A nivel Local, Regionales, Nacionales, Mundiales

Sean o no, partan o no, de la propia Iglesia. Unirnos a estas Jornadas y solidarizarnos 

Con motivo de celebrarse ayer martes 26 de Julio, la Festividad de San Joaquín y Sta. Ana, Día de los abuelos y abuelas, encontré esta preciosa oración del anterior Papa Benedicto XVI, dedicada a los abuelos y abuelas. Cuántos recuerdos y cuánto les tenemos que agradecer.

Disfruten y hagamos nuestra está linda oración. Siempre UNIDOS. 

Francisco González 



II JORNADA MUNDIAL de los ABUELOS y los ANCIANOS

24 de Julio del 2022

"Ser mayor, anciano o abuelo", es un privilegio del que no todos llegan gozar. Tiene sus pro y sus contra: Han llegado a una meta, sí, pero no tod@s llegan en verdaderas y dignas condiciones de vida.

El Papa Francisco está muy preocupado por ello, y pide que nos unamos en la Jornada Mundial de los Abuelos, Ancianos y Mayores.

Y desde el domingo 24, así lo hacemos; y el martes, 26, con motivo del Día de San Joaquín y Santa Ana, - los abuelos de Jesús - nos UNIMOS en oración por ellos. Son nuestras raíces y transmisores de tantos valores, humanos y cristianos.

Se lo agradecemos. Un ABRAZO .

Francisco González


La Jornada, instituida por el Santo Padre como lo anunció después del Ángelus del 31 de enero de 2021, se celebra el cuarto domingo de julio, cerca de la fiesta de San Joaquín y Santa Ana, los abuelos de Jesús, el 26 de julio. "Es importante que los abuelos se encuentren con sus nietos y que los nietos se encuentren con sus abuelos, porque -como dice el profeta Joel- los abuelos soñarán frente a sus nietos, tendrán ilusiones [grandes deseos], y los jóvenes, tomando fuerzas de sus abuelos, irán adelante, profetizarán", explicaba el Papa.

Todas las diócesis son animadas a efectuar una liturgia dedicada a los ancianos y rhay dos formas principales para participar en la Jornada, sugeridas por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida: celebrar una eucaristía o visitar a los ancianos que están solos.

Indulgencia plenaria

La Penitenciaría Apostólica, acogiendo la solicitud presentada por el Cardenal Kevin Joseph Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, con motivo de la II Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, comunicó, el 30 de mayo, la facultad de obtener la indulgencia plenaria en las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Sumo Pontífice. La podrán recibir los abuelos, los ancianos y los fieles que participen en la misa del 24 de julio en la Basílica de San Pedro o en las diversas celebraciones que tendrán lugar en todo el mundo. La indulgencia podrá aplicarse también como sufragio a las almas del purgatorio".

La Indulgencia Plenaria, se concede también el mismo día a los fieles "que dedicaran un tiempo adecuado a visitar, de forma presencial o virtual, a través de los medios de comunicación, a los hermanos ancianos en situación de necesidad o dificultad (como los enfermos, los abandonados, los discapacitados)".

Además, se concederá la misma Indulgencia Plenaria a los ancianos enfermos y a todos aquellos que, "imposibilitados de salir de su casa por un motivo grave, se unan espiritualmente a las sagradas celebraciones de la Jornada Mundial, ofreciendo a Dios Misericordioso sus oraciones, dolores y sufrimientos de la propia vida, especialmente mientras se difunden por los medios de comunicación las palabras del Pontífice y las diversas celebraciones".

Los sacerdotes "se pondrán a disposición con un espíritu dispuesto y generoso para la celebración del Sacramento de la Penitencia". 

Carta del Obispo de la Diócesis de Canarias, Don José Mazuelos, con motivo de la celebración de estas jornadas, en el siguiente archivo

ORACIÓN PARA LA SEGUNDA JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y DE LOS MAYORES 

Te doy gracias, Señor, por la bendición de una larga vida porque, a los que se refugian en Ti les concedes dar fruto.

 Perdona, Señor, mi resignación y desanimo, pero no me abandones cuando desfallecen mis fuerzas. 

Enséñame a mirar con esperanza el futuro que me das la misión que me encomiendas y a cantar tus alabanzas sin fin.

Hazme un tierno artífice de Tu revolución, para custodiar con amor a mis nietos y a todos los pequeños que buscan refugio en Ti. 

Protege, Señor, al Papa Francisco y concede a tu Iglesia liberar al mundo de la soledad. Dirige nuestros pasos por el camino de la paz. 

 Amén


MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA II JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y DE LOS MAYORES

(24 de julio de 2022)

"En la vejez seguirán dando fruto" (Sal 92,15)

Querida hermana, querido hermano:

El versículo del salmo 92 «en la vejez seguirán dando frutos» (v. 15) es una buena noticia, un verdadero "evangelio", que podemos anunciar al mundo con ocasión de la segunda Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores. Esto va a contracorriente respecto a lo que el mundo piensa de esta edad de la vida; y también con respecto a la actitud resignada de algunos de nosotros, ancianos, que siguen adelante con poca esperanza y sin aguardar ya nada del futuro.

La ancianidad a muchos les da miedo. La consideran una especie de enfermedad con la que es mejor no entrar en contacto. Los ancianos no nos conciernen -piensan- y es mejor que estén lo más lejos posible, quizá juntos entre ellos, en instalaciones donde los cuiden y que nos eviten tener que hacernos cargo de sus preocupaciones. Es la "cultura del descarte", esa mentalidad que, mientras nos hace sentir diferentes de los más débiles y ajenos a sus fragilidades, autoriza a imaginar caminos separados entre "nosotros" y "ellos". Pero, en realidad, una larga vida -así enseña la Escritura- es una bendición, y los ancianos no son parias de los que hay que tomar distancia, sino signos vivientes de la bondad de Dios que concede vida en abundancia. ¡Bendita la casa que cuida a un anciano! ¡Bendita la familia que honra a sus abuelos!

La ancianidad, en efecto, no es una estación fácil de comprender, tampoco para nosotros que ya la estamos viviendo. A pesar de que llega después de un largo camino, ninguno nos ha preparado para afrontarla, y casi parece que nos tomara por sorpresa. Las sociedades más desarrolladas invierten mucho en esta edad de la vida, pero no ayudan a interpretarla; ofrecen planes de asistencia, pero no proyectos de existencia. Por eso es difícil mirar al futuro y vislumbrar un horizonte hacia el cual dirigirse. Por una parte, estamos tentados de exorcizar la vejez escondiendo las arrugas y fingiendo que somos siempre jóvenes, por otra, parece que no nos quedaría más que vivir sin ilusión, resignados a no tener ya "frutos para dar".

El final de la actividad laboral y los hijos ya autónomos hacen disminuir los motivos por los que hemos gastado muchas de nuestras energías. La consciencia de que las fuerzas declinan o la aparición de una enfermedad pueden poner en crisis nuestras certezas. El mundo -con sus tiempos acelerados, ante los cuales nos cuesta mantener el paso- parece que no nos deja alternativa y nos lleva a interiorizar la idea del descarte. Esto es lo que lleva al orante del salmo a exclamar: «No me rechaces en mi ancianidad; no me abandones cuando me falten las fuerzas» .

Pero el mismo salmo -que descubre la presencia del Señor en las diferentes estaciones de la existencia- nos invita a seguir esperando. Al llegar la vejez y las canas, Él seguirá dándonos vida y no dejará que seamos derrotados por el mal. Confiando en Él, encontraremos la fuerza para alabarlo cada vez más (cf. vv. 14-20) y descubriremos que envejecer no implica solamente el deterioro natural del cuerpo o el ineludible pasar del tiempo, sino el don de una larga vida. ¡Envejecer no es una condena, es una bendición!

Por ello, debemos vigilar sobre nosotros mismos y aprender a llevar una ancianidad activa también desde el punto de vista espiritual, cultivando nuestra vida interior por medio de la lectura asidua de la Palabra de Dios, la oración cotidiana, la práctica de los sacramentos y la participación en la liturgia. Y, junto a la relación con Dios, las relaciones con los demás, sobre todo con la familia, los hijos, los nietos, a los que podemos ofrecer nuestro afecto lleno de atenciones; pero también con las personas pobres y afligidas, a las que podemos acercarnos con la ayuda concreta y con la oración. Todo esto nos ayudará a no sentirnos meros espectadores en el teatro del mundo, a no limitarnos a "balconear", a mirar desde la ventana. Afinando, en cambio, nuestros sentidos para reconocer la presencia del Señor , seremos como "verdes olivos en la casa de Dios" (cf. Sal 52,10), y podremos ser una bendición para quienes viven a nuestro lado.

La ancianidad no es un tiempo inútil en el que nos hacemos a un lado, abandonando los remos en la barca, sino que es una estación para seguir dando frutos. Hay una nueva misión que nos espera y nos invita a dirigir la mirada hacia el futuro. «La sensibilidad especial de nosotros ancianos, de la edad anciana por las atenciones, los pensamientos y los afectos que nos hacen más humanos, debería volver a ser una vocación para muchos. Y será una elección de amor de los ancianos hacia las nuevas generaciones». Es nuestro aporte a la revolución de la ternura, una revolución espiritual y pacífica a la que los invito a ustedes, queridos abuelos y personas mayores, a ser protagonistas.

El mundo vive un tiempo de dura prueba, marcado primero por la tempestad inesperada y furiosa de la pandemia, luego, por una guerra que afecta la paz y el desarrollo a escala mundial. No es casual que la guerra haya vuelto en Europa en el momento en que la generación que la vivió en el siglo pasado está desapareciendo. Y estas grandes crisis pueden volvernos insensibles al hecho de que hay otras "epidemias" y otras formas extendidas de violencia que amenazan a la familia humana y a nuestra casa común.

Frente a todo esto, necesitamos un cambio profundo, una conversión que desmilitarice los corazones, permitiendo que cada uno reconozca en el otro a un hermano. Y nosotros, abuelos y mayores, tenemos una gran responsabilidad: enseñar a las mujeres y a los hombres de nuestro tiempo a ver a los demás con la misma mirada comprensiva y tierna que dirigimos a nuestros nietos. Hemos afinado nuestra humanidad haciéndonos cargo de los demás, y hoy podemos ser maestros de una forma de vivir pacífica y atenta con los más débiles. Nuestra actitud tal vez pueda ser confundida con debilidad o sumisión, pero serán los mansos, no los agresivos ni los prevaricadores, los que heredarán la tierra (cf. Mt 5,5).

Uno de los frutos que estamos llamados a dar es el de proteger el mundo. «Todos hemos pasado por las rodillas de los abuelos, que nos han llevado en brazos»; pero hoy es el tiempo de tener sobre nuestras rodillas -con la ayuda concreta o al menos con la oración-, junto con los nuestros, a todos aquellos nietos atemorizados que aún no hemos conocido y que quizá huyen de la guerra o sufren por su causa. Llevemos en nuestro corazón -como hacía san José, padre tierno y solícito- a los pequeños de Ucrania, de Afganistán, de Sudán del Sur.

Muchos de nosotros hemos madurado una sabia y humilde conciencia, que el mundo tanto necesita. No nos salvamos solos, la felicidad es un pan que se come juntos. Testimoniémoslo a aquellos que se engañan pensando encontrar realización personal y éxito en el enfrentamiento. Todos, también los más débiles, pueden hacerlo. Incluso dejar que nos cuiden -a menudo personas que provienen de otros países- es un modo para decir que vivir juntos no sólo es posible, sino necesario.

Queridas abuelas y queridos abuelos, queridas ancianas y queridos ancianos, en este mundo nuestro estamos llamados a ser artífices de la revolución de la ternura. Hagámoslo, aprendiendo a utilizar cada vez más y mejor el instrumento más valioso que tenemos, y que es el más apropiado para nuestra edad: el de la oración. «Convirtámonos también nosotros un poco en poetas de la oración: cultivemos el gusto de buscar palabras nuestras, volvamos a apropiarnos de las que nos enseña la Palabra de Dios». Nuestra invocación confiada puede hacer mucho, puede acompañar el grito de dolor del que sufre y puede contribuir a cambiar los corazones. Podemos ser «el "coro" permanente de un gran santuario espiritual, donde la oración de súplica y el canto de alabanza sostienen a la comunidad que trabaja y lucha en el campo de la vida».

Es por eso que la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores es una ocasión para decir una vez más, con alegría, que la Iglesia quiere festejar con aquellos a los que el Señor -como dice la Biblia- les ha concedido "una edad avanzada". ¡Celebrémosla juntos! Los invito a anunciar esta Jornada en sus parroquias y comunidades, a ir a visitar a los ancianos que están más solos, en sus casas o en las residencias donde viven. Tratemos que nadie viva este día en soledad. Tener alguien a quien esperar puede cambiar el sentido de los días de quien ya no aguarda nada bueno del futuro; y de un primer encuentro puede nacer una nueva amistad. La visita a los ancianos que están solos es una obra de misericordia de nuestro tiempo.

Pidamos a la Virgen, Madre de la Ternura, que nos haga a todos artífices de la revolución de la ternura, para liberar juntos al mundo de la sombra de la soledad y del demonio de la guerra.

Que mi Bendición, con la seguridad de mi cercanía afectuosa, llegue a todos ustedes y a sus seres queridos. Y ustedes, por favor, no se olviden de rezar por mí.

Roma, San Juan de Letrán, 3 de mayo de 2022, fiesta de los santos apóstoles Felipe y Santiago.

FRANCISCO


XXVI JORNADAS DE LA VIDA CONSAGRADA

coincidiendo con la Festividad de la Presentación del Señor

2 de Febrero del 2022

Hoy 2 de febrero del 2022, Fiesta de la Presentación del Señor, la Iglesia también celebra la XXVI Jornada Mundial de la Vida Consagrada instituida por el Papa San Juan Pablo II en 1997.

"La vida consagrada, caminando juntos" es el lema que alienta la jornada de este año, cuya Misa será presidida por el Papa Francisco a las 5:30 p.m. (hora Roma) en la Basílica de San Pedro, y contará con la asistencia de miembros de los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apostólica.

El Cardenal João Braz de Aviz y Mons. José Rodríguez Carballo, prefecto y secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, respectivamente, afirmaron en una carta que la jornada será "una ocasión de encuentro marcada por la fidelidad de Dios, que se manifiesta en la perseverancia gozosa de numerosos hombres y mujeres" consagrados y consagradas.

Asimismo, recordaron las palabras del Papa Francisco, quien dijo el 11 de diciembre de 2021 que "la vida consagrada nace en la Iglesia, crece y puede dar frutos evangélicos solo en la Iglesia, en la comunión viviente del Pueblo fiel de Dios".

En la jornada de 2021, el Papa Francisco se refirió a la sequedad espiritual que afecta a muchos consagrados ante las expectativas defraudadas y frustraciones durante su misión.

Advirtió que "la tristeza interior en nosotros consagrados es un gusano que nos come desde dentro. Huid de la tristeza interior"; y animó a los consagrados a "ser pacientes con nosotros mismos y esperar con confianza los tiempos y los modos de Dios: Él es fiel a sus promesas".

En la Jornada de 2020, el Papa Francisco dijo que los consagrados son "el gran tesoro en la Iglesia", porque "siguen de cerca al Señor al profesar los consejos evangélicos" que son la pobreza, la castidad y la obediencia.

Además, el Pontífice recordó que la vida consagrada es un "don de amor" inmerecido del Señor que hay que acoger "con los brazos abiertos"; e invitó a los consagrados a "saber ver la gracia" recibida en la vocación en la historia personal, "no sólo en los grandes momentos de la vida, sino también en las fragilidades, en las debilidades, en las miserias".

Cabe recordar que el 26 de enero de 2019, durante su visita a Panamá por la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco presidió una Misa con los sacerdotes, religiosos y consagrados.

En esa ocasión, el Santo Padre recordó algunas de las causas que provocan cansancio en los consagrados: "Desde largas horas de trabajo que dejan poco tiempo para comer, descansar y estar en familia, hasta 'tóxicas' condiciones laborales y afectivas que llevan al agotamiento y agrietan el corazón". "Todas reclaman, como grito silencioso, un pozo desde donde volver a empezar", dijo.

Frente a ello, el Pontífice alentó a los consagrados a recuperar "la pasión de enamorados" de su vocación y "volver sin miedo al pozo fundante del primer amor, cuando Jesús pasó por nuestro camino, nos miró con misericordia, nos pidió seguirlo".

"Al decirlo recuperamos la memoria de aquel momento en el que sus ojos se cruzaron con los nuestros, el momento en que nos hizo sentir que nos amaba y no solo de manera personal sino también como comunidad", agregó.


Vida consagrada en el mundo

Algunos datos importantes sobre las personas que decidieron consagrar su vida al servicio de Dios.

La vida consagrada está conformada por todos los bautizados que se consagran a Dios a través del rito de profesión o el de consagración de vírgenes. Estos fieles se comprometen a vivir la pobreza, castidad y obediencia, a través de emisión de votos o promesas.

Los fieles que responden a la vocación de la vida consagrada integran los institutos de vida contemplativa (varones y mujeres en comunidades claustrales), institutos de vida apostólica (congregaciones religiosas masculinas y femeninas, sociedades de vida apostólica), institutos seculares, orden de las vírgenes consagradas y nuevas formas de vida consagrada.

Según un informe estadístico de la Iglesia Católica publicado en octubre de 2021 por la agencia vaticana Fides, en el mundo hay 5.364 obispos, 414.336 sacerdotes, 48.238 diáconos permanentes, 50.295 religiosos no sacerdotes y 630.099 religiosas.

La Iglesia cuenta con 582 miembros de institutos seculares masculinos y 20.913 miembros de institutos seculares femeninos. El número de seminaristas mayores, diocesanos y religiosos es de 114.058 y 96.990 son los seminaristas menores, diocesanos y religiosos.

El Año de la Vida Consagrada comenzó el 30 de noviembre del 2014 y concluyó el 2 de febrero de 2016 en Roma en presencia de unos seis mil religiosos y religiosas.

El Papa Francisco ha destacado que los pilares esenciales de la vida consagrada son: la oración, la adoración, la vida común, la caridad fraterna, la pobreza y el servicio a los pobres. 

El Santo Padre los alienta a ser dóciles al Espíritu Santo y permanecer firmes "en lo esencial", en esos "pilares básicos". Todo ello con un corazón apostólico, con la inquietud buena y evangélica de buscar ante todo el Reino de Dios". 

CAMPUS DE VERANO

(6, 7 y 8 de Agosto), 
  "Acción Católica de Juventud Obrera Cristiana (JOC)"


 Los Jóvenes alzan su voz y comparten y quieren difundir un bonito mensaje.
"Los jóvenes no estamos desprovistos de iniciativas, ni no nos importa lo que nos rodea.

Los jóvenes sabemos que tenemos capacidad para cambiar las cosas, tenemos ilusión y ganas de mejorar el mundo, cambiar a un futuro mejor"


55 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2021

16 de Mayo del 2021

https://www.conferenciaepiscopal.es/jornada-mundial-comunicaciones-sociales/

El 16 de mayo, Solemnidad de la Ascensión del Señor, se celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, este año bajo el lema, «Comunicar encontrando a las personas donde están y como son».

¿Cuál es el mensaje de los obispos?

Los obispos de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones sociales, agradecen a todos los comunicadores su servicio, ya que, la comunicación es imprescindible para el desarrollo de las personas y de las sociedades libres.

Además, en su mensaje les animan en estos momentos de dificultad a que ejerzan su labor de una manera imprescindible. Al mismo tiempo, invitan a las empresas informativas a poner el acceso a la verdad por encima de otros intereses legítimos, pues su primera y gran responsabilidad es con la verdad y con la sociedad.

¿Cuál es el mensaje del Papa?

En su Mensaje para la 55ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, Francisco advierte del riesgo de una información siempre igual, exhortando a ir «donde nadie va». En su discurso tiene un gran peso la dinámica de ponerse en marcha con pasión y curiosidad, de salir «de la cómoda presunción de lo 'ya conocido».

El horizonte de la pandemia, que se extiende por el mundo desde principios de 2020, marca de forma decisiva este Mensaje. El Papa advierte que se corre el riesgo de contarla, al igual que todas las crisis, «sólo con los ojos del mundo más rico», de llevar una «doble contabilidad».


 Hoy en la iglesia se celebra el Día de la Vida Consagrada y ...


... en homenaje a todos aquellos consagrados que día a día le dicen sí  a la llamada de Dios, 

entregando su vida a los demás, ...


... "Las Siervas" entonan esta canción y su mensaje, dando Gracias al Señor por la vocación que viven, ellas y tantos otros, y porque nunca los deja solos, pidiendo ser fieles a su llamada, y un gracias especial por aquello que les has permitido conocer en el desempeño de su labor. 

Jornada Mundial de la Vida Consagrada 2021  

2 de febrero

"La Vida Consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido"

El 2 de febrero de 2021 se celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Este año bajo el lema "La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido".

El objetivo de esta jornada es ayudar a toda la Iglesia a valorar cada vez más el testimonio de quienes han elegido seguir a Cristo de cerca y dedicar su vida a Él.

Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada dedican esta jornada a estos hombres y mujeres que, en medio de innumerables desafíos, al borde del camino o en el rincón más inhóspito de una barriada cualquiera, se convierten en ayuda para las heridas del mundo.

En la actualidad, los consagrados también ayudan con una mirada especial a personas que experimentan nuevas formas de injusticia, aflicción y desesperanza: los afectados por la COVID-19.

Accede al texto completo del Mensaje de estas jornadas, "La Vida Consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido"

 Encíclica Fratelli Tutti

Formación Arciprestazgo Sur


Ya les informamos de todas las fechas programadas para completar la formación sobre la Encíclica del Papa Francisco "Fratelli Tutti" ya iniciada el pasado jueves 3 de diciembre.

Se continuara en el año próximo 2021, de Enero a Mayo. 

Informaremos con tiempo de cualquier variación que se pudiera dar, así como próximo a la fecha, haremos un "recordatorio" del día de formación programado cada mes. 

El lugar de celebración, sigue siendo la Parroquia de San Fernando de Maspalomas

Formación Arciprestazgo Sur

Introducción a la Encíclica Fratelli Tutti

Don Francisco González González, 4 de Diciembre del 2020


Estamos avanzando. Vernos juntas todas las parroquias del Sur es una gozada. Unidos en retiros, en Vigilias, en confesiones, en Programas de Navidad y Semana Santa, en la formación. 

Prueba de ello ha sido la charla coloquio tenida en la tarde noche del jueves, 3 de diciembre. Quizá se pagó la novatada de solo verse y no oírse por YouTube. Se Irán corrigiendo errores. Pero esa gran voluntad, nadie nos la quita.

Estamos empeñados en conocer la última Encíclica del Papa Francisco, titulada "Fratelli Tutti", todos somos hermanos. Es para, no una charla, sino un curso profundizando en su contenido.

Por eso, ya desde este primer y fructuoso encuentro formativo, vimos el interés de todos, aprovechando estos medios que se nos brindan.

No dejemos de abrir las puertas de nuestra página WEB de San Fernando, aprovechar los mensajes que nos llegan por wasaps, Facebook, YouTube y la propia página parroquial. 

En las actuales circunstancias, todo aquello que nos ayuda, hemos cogerlo, pues seguro que Buenas Noticias nos traerán.

En este sentido, te invitamos a leer y profundizar en dicha encíclica desde nuestra web, donde la hemos publicado, en el apartado del menú dedicado al "El Vaticano y al Papa Francisco", dentro del apartado de LITURGIA. 

** Podrás acceder "directamente" desde el botón "El Vaticano, Papa Francisco", situado al pie de esta reseña, o accediendo a través del Menú como hemos indicado

Damos las gracias a quienes con tanto interés "desinteresado", prestan de su tiempo, en buen de todos.

Un abrazo cargado de UNIDAD.

Carta Encíclica Fratelli Tutti, 

del Santo Padre Francisco, 

sobre la fraternidad y la amistad social 

(3 de Octubre del 2020)

             Formación Arciprestal del Sur, sobre la última encíclica del Papa Francisco Fratelli Tutti


A cargo de Adrián Sosa, párroco de Arguineguin. 

La primera Jornada se celebró el 3 de diciembre del 2020 en la Parroquia de San Fernando de Maspalomas

En esta formación se pretende ir repasando, en diferentes jornadas, los distintos capítulos de los que consta está nueva encíclica del Papa. 


Personas mayores: Mensaje para la Jornada de afectados por la pandemia.                          

26 de Julio del 2020


Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Subcomisión de Familia y Defensa de la Vida para la Jornada por los afectados de la COVID-19


El próximo día 26 de julio de 2020, la Iglesia celebra la festividad de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Santísima Virgen, día que dedicamos de una forma especial a los mayores, puesto que son patronos de los abuelos.

Desde el pasado mes de marzo que se decretó el estado de alarma en nuestro país, por motivo de la pandemia de la Covid- 19, hemos podido contemplar cómo los más afectados por este virus han sido los mayores, falleciendo un gran número de ellos en residencias, hospitales y en sus propios domicilios. También, nuestros mayores, debido a las circunstancias tan excepcionales, son los que más han sufrido el drama de la soledad, de la distancia de sus seres queridos. Todo esto nos debe llevar a pensar, como Iglesia y como sociedad, que "una emergencia como la del Covid es derrotada en primer lugar con los anticuerpos de la solidaridad" (Pandemia y fraternidad universal, Nota sobre la emergencia Covid-19, Pontificia Academia para la Vida, 30/03/2020).

En una sociedad, en la que muchas veces se reivindica una libertad sin límites y sin verdad en la que se da excesiva importancia a lo joven, los mayores nos ayudan a valorar lo esencial y a renunciar a lo transitorio. La vida les ha enseñado que el amor y el servicio a los suyos y a los restantes miembros de la sociedad son el verdadero fundamento en el que todos deberíamos apoyarnos para acoger, levantar y ofrecer esperanza a nuestros semejantes en medio de las dificultades de la vida. Como afirma el papa Francisco: "la desorientación social y, en muchos casos, la indiferencia y el rechazo que nuestras sociedades muestran hacia las personas mayores, llaman no sólo a la Iglesia, sino a todo el mundo, a una reflexión seria para aprender a captar y apreciar el valor de la vejez" (Audiencia del papa Francisco a los participantes en el Congreso Internacional "La riqueza de los años", Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida, 31/01/2020).

Pero no basta contemplar el pasado, aunque haya sido en ciertos momentos muy doloroso, hemos de pensar en el futuro. No deberíamos olvidar nunca aquellas palabras del Papa Francisco en las que afirmaba que una sociedad que abandona a sus mayores y prescinde de su sabiduría es una sociedad enferma y sin futuro, porque le falta la memoria. Allí donde no hay respeto, reconocimiento y honor para los mayores, no puede haber futuro para los jóvenes, por eso hay que evitar que se produzca una ruptura generacional entre niños, jóvenes y mayores.

"Conscientes de ese papel irremplazable de los ancianos, la Iglesia se convierte en un lugar donde las generaciones están llamadas a compartir el plan de amor de Dios, en una relación de intercambio mutuo de los dones del Espíritu Santo. Este intercambio intergeneracional nos obliga a cambiar nuestra mirada hacia las personas mayores, a aprender a mirar el futuro junto con ellos. Los ancianos no son sólo el pasado, sino también el presente y el mañana de la Iglesia"

Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Subcomisión de Familia y Defensa de la Vida.

10 de julio de 2020

Video de la Marcha Sí a la Vida

Celebrada Online el 20 de junio de 2020

La Plataforma Sí a la Vida, que aplazó la marcha prevista para el pasado 22 de marzo en España debido al confinamiento por el COVID-19, celebró el sábado 20 de junio a las 5:00 p.m. el Día Internacional de la Vida de forma online a través de su canal de YouTube.

Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida y coordinadora de las asociaciones de la Plataforma Sí a la Vida explicó en un comunicado que "este año no hemos podido salir a la calle, pero esto no nos limita celebrar este acto online y conectar con la sociedad civil que defiende la vida en cualquier punto del mundo".

"Es un mensaje valioso y esperanzador que podemos aportar en este momento, aparte del trabajo que las asociaciones convocantes siguen realizando en medio de las dificultades de la pandemia", señaló Latorre.                                                                                           

 https://www.sialavida.es/