Entrevistas

Lugar preparado para escuchar, oír la opinión de los entrevistados y su forma de traernos también buenas noticias.

Entrevista al Papa Francisco por Carlos Herrera en la Cope

Carlos Herrer mantiene una conversación con el Papa Francisco desde el Vaticano. Se trata de la primera entrevista que el Santo Padre concede a una radio española y la primera tras su operación el pasado mes de julio.

Realizada el 30 de Agosto del 2021 en Roma y Emitida el 1 de Septiembre del 2021

Puedes escuchar la entrevista completa a partir de este enlace de Youtube en la Cope, y al pie del mismo, podrán ver un pequeño resumen escrito de la entrevista publicado por la COPE en su web

https://www.cope.es/programas/herrera-en-cope/el-papa-con-herrera/noticias/papa-francisco-tras-operacion-paso-por-cabeza-renunciar-20210

A la hora de la sobremesa, en el último fin de semana de agosto, con 'su' Virgen de la Candelaria bajo el brazo y más de diez páginas de preguntas y anotaciones. Así llegó Carlos Herrera a la residencia Santa Marta del Vaticano para entrevistar al Papa Francisco y escribir este miércoles, 1 de septiembre de 2021, un nuevo capítulo en la historia de la radio española

Se trata de la única entrevista concedida por el Santo Padre a una radio española y la primera después de que fuese intervenido en julio de una estenosis diverticular: "Todavía vivo", le respondía Francisco entre risas a Carlos Herrera, quien abría la conversación preguntándole precisamente por su estado de salud.

El pontífice argentino incluso ha ofrecido durante la entrevista con el comunicador andaluz algunos detalles que rodearon la operación, de la que un enfermero del servicio sanitario de la Santa Sede fue protagonista hasta el punto de empujarle a tomar una decisión contraria al criterio de algunos, según ha desvelado el propio Francisco: "¡Me salvó la vida! Me dijo: 'Usted tiene que operarse'. Había otras opiniones: 'No, que con antibiótico...". Pero la explicación que le dio este sanitario con más de 30 años de experiencia fue clave: la cirugía detectó que había un tramo necrosado y, tal y como revela el Papa Francisco por primera vez, ahora "tiene 33 centímetros menos de intestino".

En este sentido, el Santo Padre ha manifestado que, casi dos meses después de la intervención, lleva una vida "totalmente normal", puede "comer de todo" y mantener su amplia agenda: "Hoy toda la mañana en audiencias, toda la mañana", recalcaba. Una agenda que, como recordaba Carlos Herrera, llevará a Francisco a un viaje por Eslovaquia y Hungría este mes de septiembre, el 34º de su Pontificado. 

Pese al buen aspecto que presenta, las especulaciones sobre su estado de salud han llevado a determinados medios italianos y argentinos a hablar de una posible renuncia. Cuestionado por ello, el Papa le ha quitado hierro al asunto, tomándoselo con ese sentido del humor argentino que le caracteriza. Y, además, lo desmiente tajantemente: "A mí ni se me pasó por la cabeza", "¡Yo no sé de dónde han sacado que yo iba a presentar mi renuncia!"

El quilombo que se había formado se lo contó Eva Fernández, corresponsal de COPE en el Vaticano y en Italia: "Eva me dijo eso, incluso me lo dijo con una expresión argentina muy linda, y yo le dije que no tenía idea porque yo leo un solo diario acá en la mañana, el diario de Roma. Lo leo porque me gusta el modo de titular que tiene, lo leo rápido y punto, no entro en el juego. Televisión no veo. Y recibo, sí, el informe más o menos de las noticias del día, pero de eso me enteré mucho después, algunos días después, que había una cosa de que yo renunciaba. Siempre que un Papa está enfermo corre brisa o huracán de cónclave", respondía con tono jocoso. 

La situación política en Afganistán

La crisis en Afganistán es uno de los asuntos principales tratados en la entrevista. Sin querer dar detalles de las evacuaciones y las gestiones que está realizando allí la Santa Sede, el Papa Francisco ha elogiado el papel diplomático que está desempeñando en este conflicto la Secretaría de Estado del Vaticano, encabezada por el cardenal Pietro Parolin: "Estoy seguro de que está ayudando o, al menos, ofreciéndose"; "realmente el cardenal Parolin es el mejor diplomático que yo he conocido".

No obstante, considera que se trata de una situación difícil, para la que pide una forma de oración especial: "Yo voy a tratar de invocar lo que pide siempre la Iglesia en los momentos de mayor dificultad y de crisis: oración, penitencia y ayuno, que es lo que en los momentos de crisis se pide".

A juicio del Santo Padre, el hecho de que Occidente ponga fin a veinte años de ocupación del territorio es "lícito", aunque "el eco que tiene en mí es otra cosa". Respecto al concepto "dejar a su suerte" a la población afgana, el Papa matiza que el quid de la cuestión es "el modo de cómo renunciar, el modo en cómo se negocia una salida. Por lo que se ve, aquí no se tuvieron en cuenta --parece, no quiero juzgar--, todas las eventualidades. No sé si habrá una revisión o no, pero ciertamente hubo mucho engaño de parte quizás de las nuevas autoridades. Digo engaño o mucha ingenuidad, no entiendo. Pero yo aquí vería el modo", ha explicado.

El balance de su Pontificado

Durante la conversación, Carlos Herrera ha repasado con Francisco sus ocho años y medio como máximo representante de la Iglesia Católica. Fue el 13 de marzo de 2013 cuando Jorge Mario Bergoglio fue elegido sucesor de Benedicto XVI.

Casi nueve años después, Francisco ha contado al comunicador que su nombramiento le pilló completamente por sorpresa, y ha añadido que, desde el inicio de su Pontificado, su objetivo ha sido poner en marcha lo acordado por los cardenales en las reuniones anteriores al cónclave para definir cómo debería ser el nuevo Papa: "Creo que quedan varias cosas por hacer todavía, pero no hay nada inventado por mí. Yo estoy obedeciendo a lo que se marcó en aquel momento. Quizás algunos no se daban cuenta de lo que estaban diciendo o pensaban que no era tan grave, pero algunos temas provocan escozor, es verdad. Pero no hay una originalidad mía en el plan. Y mi proyecto de trabajo, 'Evangelii Gaudium', es una cosa en la que traté de resumir lo que los cardenales dijimos en ese momento", ha explicado.

La reforma de la curia vaticana, seguir avanzando en la transparencia de las finanzas vaticanas o en la prevención de los casos de pederastia en el seno de la Iglesia, son tres asuntos en los que Francisco trabaja de manera intensa, y que no ha pasado por alto el director de 'Herrera en COPE'.

Sobre la reforma de la curia, Su Santidad asegura que se "está andando paso a paso y bien", y revela que este verano estaba a punto de terminar de leer y firmar el documento final de la constitución apostólica 'Praedicate Evangelium' pero "que se atrasó con esto de mi enfermedad". Además, reivindica 'Evangelii Gaudium' como el documento que resume ya las peticiones realizadas por los cardenales antes del cónclave del año 2013.

Eso sí, el Santo Padre avanza en esta entrevista que el inminente documento "no va a tener nada de nuevo de lo que se está viendo ahora. Quizás algún detalle, algún cambio de dicasterios que se juntan, dos o tres dicasterios más, pero ya está anunciado: por ejemplo, Educación se va a juntar con Cultura. 'Propaganda Fide' se va a juntar con el dicasterio de la 'Nueva Evangelización'. Está anunciado. No va a haber nada nuevo respecto a lo que se prometió que se iba a hacer. Algunos me dicen: '¿Cuándo saldrá la constitución apostólica de la reforma de la Iglesia, para ver la novedad?' No. No va a haber nada nuevo. Si hay nuevo, son pequeñas cositas de ajuste", ha precisado.

A propósito del macroproceso por corrupción que acaba de arrancar en el Vaticano y en el que está imputado el cardenal Angelo Becciu, ya despojado de sus privilegios, Francisco ha señalado en 'Herrera en COPE' que "no le tengo miedo a la transparencia ni a la verdad. A veces duele y mucho, pero la verdad es lo que nos hace libres", tras recordar que todo empezó con dos denuncias de personas que trabajan en el Vaticano y que en sus funciones vieron una irregularidad.

Francisco ha recordado que Becciu ha sido llevado a juicio porque así lo establece la legislación vaticana, pero ha aclarado que lo importante es llegar hasta el fondo y no sus deseos o sentimientos personales: "Yo quiero de todo corazón que sea inocente. Además, fue un colaborador mío y me ayudó mucho. Es una persona a la que tengo cierta estima como persona, o sea que mi deseo es que salga bien. Pero es una manera afectiva de la presunción de inocencia, vamos. Además de la presunción de inocencia, tengo ganas de que salga bien. Ahora, la justicia es la que va a decidir".

A propósito de la lucha contra la corrupción en las finanzas vaticanas, el Papa Francisco señala que "se ha progresado en la consolidación de la justicia del Estado Vaticano", lo que ha permitido "que la justicia fuera más independiente, con los medios técnicos, incluso con declaración de testigos grabados, las cosas técnicas actuales, nombramientos de jueces nuevos, del ministerio público nuevo..."

Y con respecto al reciente documento papal que regula las misas en latín, y que este verano ha levantado polvareda entre algunos sectores eclesiales, el Pontífice ha querido detenerse y explicar la cronología punto por punto: "La historia de 'Traditionis custodes' es larga. Cuando Benedicto XVI hizo esta posibilidad de que se pudiera celebrar con el misal de Juan XXIII (anterior al de Pablo VI, que es el postconciliar) para aquellos que no se sentían bien con la liturgia actual, que tenían una cierta nostalgia... me pareció de las cosas pastorales más bellas y humanas de Benedicto XVI, que es un hombre de una humanidad exquisita. Y así empezó. Ese fue el motivo". Tanto uno como otro, cuenta, consideraron conveniente evaluarlo después de un tiempo. Y Francisco relata en COPE que "la inquietud que más aparecía era que una cosa hecha para ayudar pastoralmente a quienes han vivido una experiencia anterior, se fuera transformando en ideología. O sea, una cosa pastoral a ideología. Entonces había que reaccionar con normas claras. Si usted lee bien la carta y lee bien el decreto, va a ver que simplemente es reordenar constructivamente, con cuidado pastoral y evitar un exceso".

La guerra contra la pederastia

La lacra de la pederastia es uno de los asuntos en los que el Papa Francisco se ha detenido para lanzar dos mensajes: un homenaje al cardenal Sean O'Malley y una fortísima denuncia internacional para que los gobiernos reaccionen ante la pornografía infantil. Primero ha alabado la figura de O'Malley, su valentía y todo el trabajo que empezó a desempeñar ya desde antes de ser arzobispo de Boston para luchar contra estos abusos y que continúa en el Vaticano: "La Comisión de Defensa de Menores, que fue invención del cardenal O'Malley, hoy día está funcionando. Creo que las cosas se están haciendo bien. De hecho, se ha progresado y cada vez se progresa más".

A continuación, Francisco va mucho más lejos y lanza una seria advertencia: "Ahora, es un problema mundial y grave. Yo me pregunto a veces cómo ciertos gobiernos permiten la producción de pedopornografía. Que no digan que no se sabe. Hoy en día con los servicios de inteligencia se sabe todo. Un gobierno sabe quién en su país produce pedopornografía. Para mí esta es de las cosas más monstruosas que he visto".

La cumbre climática de Glasgow

Desde el inicio de su Pontificado, Francisco siempre se ha mostrado crítico contra los abusos que se cometen contra la Tierra. Tal y como ha confesado durante la charla con Carlos Herrera, su posición ecologista fue mutando con el paso de los años, hasta el punto de ser actualmente uno de los líderes mundiales que más promueven esta corriente. Prueba de ello es la encíclica 'Laudato Si' que el Sucesor de Pedro publicó en 2015 antes de que se celebrase la cumbre del clima desarrollada en diciembre de aquel año en París.

"Cuando fui a Estrasburgo, el presidente Hollande mandó a recibirme y a despedirme a la ministra del Ambiente, que en aquel momento era la señora Ségolène Royal. Y en la conversación que tuve con ella, me dijo '¿Es verdad que usted está escribiendo algo?' Y yo le dije: 'Sí, estoy en esto'. 'Por favor, publíquelo antes de [la cumbre de] París porque necesitamos apoyos', me comentó. Volví de Estrasburgo y aceleré. Y salió antes del encuentro de París. El encuentro de París para mí fue el summum en tomar conciencia mundial. ¿Después qué pasó? Entró el miedo. Y, lentamente, en los encuentros posteriores fueron retrocediendo".

Por ello, el Papa espera que en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP26) que se celebrará del 1 al 12 de noviembre en Glasgow, recupere aquel espíritu. Una cita a la que, por cierto, el Papa confirma que tratará de estar presente: "En principio el programa es que vaya. Todo depende de cómo me sienta en ese momento. Pero, de hecho, ya se está preparando mi discurso, y el programa es estar".

La eutanasia y la 'cultura del descarte'

Durante la charla mantenida entre Herrera y el Papa Francisco en la Casa Santa Marta del Vaticano, no han faltado otros asuntos como la eutanasia. El Pontífice no ha dudado en manifestar que su regularización se produce en el marco de la cultura del descarte en la que están instaladas las sociedades más avanzadas: "Lo que no sirve se descarta. Los viejos son material descartable: molestan. Los enfermos más terminales, también; los chicos no queridos, también, y se los manda al remitente antes de que nazcan", lamenta el Papa.

Una cultura del descarte, señala Francisco, que influye mucho en el 'invierno demográfico' que vive Occidente, y que es particularmente agudo en países como Italia, -donde recuerda que la media es de 47 años- o España: "La pirámide se ha invertido. Es el 'invierno demográfico' en el nacimiento, en el que haya más casos de aborto. La cultura demográfica está en pérdida porque se mira el provecho. Se mira al de adelante... ¡y a veces usando la compasión! La Iglesia lo que pide es ayudar a morir con dignidad. Eso siempre lo ha hecho", ha comentado.

Respecto al aborto, el Sumo Pontífice ha reivindicado que en "cualquier manual de embriología de los que le dan a un estudiante de Medicina en la Facultad dice que, a la tercera semana de la concepción, a veces antes de que la madre se dé cuenta [de que está embarazada], ya están perfilados todos los órganos en el embrión, incluso el ADN. Es una vida. Una vida humana. Algunos dicen que no es persona. ¡Es una vida humana! Entonces, delante de una vida humana yo me hago dos preguntas: ¿Es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema?, ¿es justo eliminar una vida humana para resolver un problema? Segunda pregunta: ¿Es justo alquilar un sicario para resolver un problema? Y con estas dos preguntas que se resuelvan los casos de eliminación de gente --por un lado o por el otro-- porque son un peso para la sociedad".

El proceso independentista en Cataluña

El comunicador ha hecho referencia ante Su Santidad a las fracturas que se han producido en la sociedad española como consecuencia del proceso independentista emprendido por los gobernantes en Cataluña. "El soberanismo es una exageración que siempre acaba mal", manifestaba Herrera, que preguntaba al entrevistado por la actitud que se debe adoptar ante un planteamiento de ruptura.

Para el Pontífice, en esta crisis la clave primero es huir en lo posible de las ideologías. "Yo no sé si España está totalmente reconciliada con su propia historia, sobre todo la historia del siglo pasado. Y, si no lo está, creo que tiene que hacer un paso de reconciliación con la propia historia, lo cual no quiere decir claudicar de las posturas propias, sino entrar en un proceso de diálogo y de reconciliación; y, sobre todo, huir de las ideologías, que son las que impiden cualquier proceso de reconciliación. Además, las ideologías destruyen. Unidad nacional es una expresión fascinante, pero nunca se valorará sin la reconciliación básica de los pueblos. Y creo que en esto cualquier gobierno, sea del signo que sea, tiene que hacerse cargo de la reconciliación y ver cómo llevan adelante la historia como hermanos y no como enemigos o al menos con ese inconsciente deshonesto que me hace juzgar a otro como enemigo histórico".

El Papa ha recordado también que a lo largo de la historia se han producido procesos de independencia, también en Europa: "Mira el Kosovo y toda esa zona que se están rehaciendo. Son hechos históricos que están caracterizados por una serie de particularidades. En el caso de España, son ustedes los españoles los que tienen que juzgar", subraya.

La crisis migratoria

Cuando Carlos Herrera le ha preguntado sobre las políticas migratorias y las voces que demandan el cierre de fronteras, el Papa ha reclamado a los gobernantes que den cuatro pasos: acoger, proteger, promover e integrar. "Si uno acoge y los deja ahí sueltos en casa y no los integra son un peligro, porque se sienten extraños. Yo tengo que lograr que el migrante se integre y para esto este paso de, no solo acogerlos, sino protegerlos y promoverlos, educarlos, etcétera".

Asimismo, ha instado en 'Herrera en COPE' a los diferentes estados a ser honestos consigo mismos y analizar cuántos inmigrantes pueden aceptar para, en base a ello, emprender el diálogo entre las naciones: "Hoy día, el problema migratorio no lo resuelve un país solo y es importante dialogar. Estoy pensando en un país que a los pocos días de llegar un migrante ya recibía un sueldo para ir a la escuela a aprender la lengua, y después se le conseguía trabajo y se le iba integrando. Esto fue durante la época de la integración de la inmigración por las dictaduras militares de Sudamérica: Argentina, Chile, Uruguay. Estoy hablando de Suecia. Suecia fue un ejemplo en estos cuatro pasos de acoger, proteger, promover e integrar".

Las posibilidades de que el Papa Francisco visite España

Es una de las preguntas más recurrentes en nuestro país cuando se hace referencia a la figura del Papa Francisco. Herrera es consciente de ello, y le ha planteado la posibilidad de visitar Santiago de Compostela (Galicia) aprovechando el Año Santo Xacobeo, a lo que se añade que en 2022 se cumplen cuarenta años del discurso de San Juan Pablo II en la capital gallega sobre la identidad europea, en la que fue célebre la frase "Europa, vuelve a encontrarte, sé tú misma, descubre tus orígenes".

El Santo Padre no lo descarta, aunque ha reiterado que su opción hasta ahora ha sido viajar a países de menores dimensiones de Europa: "Primero fue Albania y luego todos los países eran pequeños. Ahora está en programa Eslovaquia, después Chipre, Grecia y Malta. Quise tomar esa opción: primero a los países más chicos. Fui a Estrasburgo pero no fui a Francia. A Estrasburgo fui por la UE. Y, si voy a Santiago, voy a Santiago pero no a España, que quede claro", apuntaba.

Sobre la unidad de Europa, ha comentado que "en este momento es un desafío", ya que a su juicio "o Europa continúa perfeccionando y mejorando en la Unión Europea, o se desintegra. La UE es una visión de hombres grandes -Schumann, Adenauer...- que la vieron. Yo creo que dije seis discursos sobre la unidad de Europa. Dos en Estrasburgo, uno cuando me dieron el Premio Carlo Magno y ahí el discurso que dijo el alcalde de Aquisgrán yo lo recomiendo porque es una maravilla de criticidad sobre el problema de la UE. Pero no podemos renunciar".

El lado más personal del Papa Francisco

En el tramo final de la entrevista, el locutor ha indagado en el lado más personal del Santo Padre.

Un pastor que querría ser recordado como "un pecador que trata de hacer el bien" y no como el 'Papa Pop' o el 'Papa Superman' como algunos le califican y con la que no se siente cómodo.

Como ha confesado, no es un hombre de lágrima fácil, si bien es cierto que algunas situaciones le provocan tristeza, pero matiza que trata de tener "mucho cuidado de no confundirla con una melancolía a lo Paul Verlaine", citando aquellos versos de Les sanglots longs, de l'automne, blessent mon coeur...

Reconoce que lo que más echa de menos de su etapa como arzobispo de Buenos Aires es "ir de una parroquia a otra caminando" o los días de niebla espesa propios del otoño argentino mientras escucha a Piazzola.

Sabemos también a través de la entrevista que nunca ha hecho una escapada secreta del Vaticano, a diferencia de Juan Pablo II, a quien le gustaba escaparse a una estación de esquí cercana. Francisco revela que, en su caso, solo han sido tres salidas a domicilios particulares y todas se han sabido después: "Yo he ido a visitar, que recuerde, un medio convento de las teresianas donde quise visitar a la profesora Mara, ya de 90 años, una gran mujer que enseñó en la Universidad de la Sapienza y después enseñó en el Agustinianum, y quise ir a celebrarle misa. Después, a dar las condolencias probablemente a mi mejor amigo, un periodista acá italiano, a la casa de él. Y la tercera casa que visité fue la de Edith Bruck, la señora, 90 años cumplió ahora, que estuvo en el campo de concentración. Me encantaría andar por la calle, me encantaría, pero me tengo que privar, porque no podría caminar diez metros".

De sobra conocida es su afición por el equipo de fútbol del San Lorenzo, pero al que apenas sigue por una promesa que hizo el 16 de julio de 1990: "Sentí que el Señor me pedía eso, porque estábamos en comunidad viendo una cosa que terminó chabacana, desagradable, mal. Yo quedé mal. Era un 15 de julio a la noche. Y al día siguiente, en la oración, le prometí al Señor no verla. Evidentemente, cuando asume un presidente lo veo, cuando hay un accidente aéreo, lo veo, esas cosas... pero no soy adicto a ello", ha manifestado.

Por tanto, la Copa de América celebrada este verano no lo ha visto, pero está al tanto de la actualidad deportiva porque en Santa Marta se habla mucho de fútbol, sobre todo de fútbol italiano. A propósito del fichaje de Messi y del 'deporte rey', apunta que para llegar lejos lo más importante es "saber trabajar en equipo y no ser como decimos en Buenos Aires en nuestro argot, uno que se 'morfa' la pelota, sino siempre en equipo. Y segundo, no perder el espíritu amateur. Cuando en el deporte se pierde ese espíritu de amateur se empieza a comercializar demasiado. Y hay hombres que han sabido no dejarse manchar por esto y derivar sus ganancias y todo para obras de bien y fundaciones. Pero trabajar en equipo, que es una escuela de equipo el deporte, y no perder el espíritu de amateur".

De su infancia y juventud guarda bellos recuerdos de su familia. Como él dice, los cinco hermanos se caracterizaban por ser muy abueleros: "En casa había además una costumbre, las vacaciones las pasábamos los cuatro mayores, porque la menor vino seis años después, las vacaciones las pasábamos con los abuelos, así papá y mamá descansaban un poco. Era divertido. Hay mucho de esa cosa abuelera. De la abuela Rosa lo que yo cuento son las mismas anécdotas de siempre, algunas son muy divertidas. De la otra abuela también cuento anécdotas, como la lección que me dio el día de la muerte de Prokófiev, sobre el esfuerzo en la vida. Cuando yo le pregunté a ella cómo habrá hecho ese hombre para llegar. Yo era un adolescente. Y de mamá sí, también recuerdo muchas cosas que también las digo. Pero por ahí llama la atención más lo de la abuela porque me repito con algunas cosas curiosas de la abuela, algunas irrepetibles por carta, por programas de radio... algunos dichos que nos enseñaron mucho. Pero, aparte de que éramos muy abueleros, los domingos [íbamos] a casa de los abuelos y después a la cancha a ver al San Lorenzo. Los abuelos incidieron mucho en nuestra vida", explica.

El Papa no ha querido terminar la entrevista sin pedir a los oyentes de COPE que recen por él "para que el Señor me siga protegiendo y cuidando, porque si me deja solo soy un desastre".


                  Entrevista con José Mazuelos,                  nuevo obispo de Canarias

«No soy ni conservador ni progresista, soy de Cristo»

12 de Julio del 2020

https://www.canarias7.es/siete-islas/gran-canaria/las-palmas-de-gran-canaria/no-soy-ni-conservador-ni-progresista-soy-de-cristo-NB9434852

Nacido en Osuna (Sevilla) en 1960, Mazuelos fue ordenado sacerdote en 1990, se licenció en Teología Moral y es especialista en Bioética. Fue delegado diocesano en la Universidad para la Pastoral Universitaria, canónigo penitenciario de la Catedral de Sevilla y en 2009 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera. Ahora, afronta el reto de ejercer de obispo de Canarias sustituyendo a Francisco Cases, que se jubiló en octubre del pasado año.

- Confesó recientemente que estaba con muchas ganas y motivado ante este nuevo reto.

- Cierto, tengo ganas de poder aterrizar y empezar esta nueva misión, esta nueva etapa de mi vida y para mí es un reto poder desembarcar en Canarias. Ya tengo muchas ganas ya de viajar.

- ¿Qué espera encontrarse en las Islas Canarias?

- Cuando me dan un destino, primero espero encontrarme con el Señor que es el que maneja la barca de mi vida. Después, espero una Iglesia viva, dispuesta a trabajar y espero que afrontemos los retos de la nueva evangelización que nos marca el papa Francisco.

- ¿Una nueva evangelización pasa por acercar la iglesia a los jóvenes?

- Siempre tenemos que ser autocríticos y ver qué lenguaje estamos utilizando y si el interlocutor no está escuchando. Hay que tener cuidado porque muchas veces estamos hablando y nuestro interlocutor no nos está entendiendo. Debemos llevar este mensaje que sigue siendo actual que es la alegría de saber que no estamos solos, que Cristo está con nosotros, que merece la pena ser cristianos y es una aventura fabulosa seguir a Jesucristo. A mi encontrarme con él le ha dado sentido a mi vida y por eso quiero dar gratis lo que yo he recibido gratis.

- ¿Cree que la Diócesis de Canarias debe modernizarse? ¿Usted, como el papa Francisco, tiene redes sociales?

- Yo soy un profano en estas nuevas vías de comunicación pero poco a poco voy aprendiendo con mi delegado de medios que es un chico joven y nos va introduciendo en estas realidades. Lógicamente, vamos a intentar ser cercanos y escuchar a todos teniendo una comunicación fluida con todo aquel que me reclame y si la vía son las redes sociales, pues adelante.

- Nada es lo mismo después de la pandemia. ¿La iglesia precisa también de una reconstrucción o es ahora cuando más se necesita a esta institución en nuestra sociedad?

- El coronavirus nos ha producido un shock y estamos aún desconcertados. Lo que sí sabemos es que la fuerza está en la solidaridad, en ir todos a una, buscar el bien común y hay que luchar contra la pandemia médica y económica. En tiempos de crisis, los católicos no se reservan sino dan más y ese es nuestro lema. Tenemos que seguir ayudando a todos los que lo necesiten y hacer todo lo posible por buscar el bien común en esta sociedad, ese es el gran reto que afrontamos. También debemos de iluminar porque, ¿qué ha pasado? Pues que la pandemia nos ha puesto los pies en la tierra porque vivíamos en una realidad virtual en la que creíamos que todo lo controlábamos. Esto nos ha puesto los pies en la tierra y nos ha dicho que nos necesitamos los unos a los otros, debemos abrir las puertas del cielo y salir de la cárcel del individuo mismo.

- ¿Y cómo se abren esas puertas del cielo que usted comenta?

- Esa metáfora quiere decir que hay que relativizar las cosas que tenemos en la tierra y abrir los ojos del corazón para ver al vecino, del que hemos disfrutado durante este confinamiento cuando hemos salido a los balcones. Hemos encontrado que hay gente a nuestro alrededor y nos saludamos y abrimos nuestro corazón. Hemos visto a muchos voluntarios ayudando a lo ancianos hablando con ellos por teléfonos, dando de comer a los necesitados... Eso es abrir las puertas del cielo, descubrir que no somos el centro del mundo sino nos necesitamos los unos a los otros.

- ¿Qué les diría a aquellos que consideran que la iglesia se ha convertido solo en una institución de ayuda a los necesitados perdiendo peso específico en nuestra sociedad?

- Entiendo a lo que se refiere pero la cárita tiene que venir unida a la esperanza y la fe y no somos una ONG. Tenemos una razón de entregarnos que es Cristo resucitado. La Iglesia no se ha conformado solamente con llevar comida a los necesitados sino hemos fomentado las familias, han rezado juntas, hemos intentado llevar la unción a los moribundos, a aquellos familiares de fallecidos que no pudieron despedirse de sus seres queridos. Una iglesia que necesita mirar a los ojos a la Virgen del Pino para salir adelante. La Iglesia tiene que anunciar la misericordia y el perdón y eso lo tenemos que ver.

- La Virgen del Pino a la que usted menciona salió recientemente a recorrer los municipios afectados por los incendios, ¿la sacaría nuevamente a la calle por las víctimas del coronavirus?

- Pues si vemos que es necesario y una ayuda para todos, indiscutiblemente sí. No puedo decir que lo vaya a hacer porque no conozco aún la idiosincracia y la realidad de la virgen. No estoy en contra de sacar a una virgen a la calle y que manifieste cercanía con las personas. Hay realidades y devociones que tenemos que respetar y fortalecer.

- ¿Entonces apuesta por abrir las puertas a la sociedad e incluso sacar sus símbolos para mostrarlos?

- Por supuesto, soy de Andalucía y estamos habituados a hacer salidas extraordinarias de nuestras devociones.

- A usted lo sitúan en el sector conservador de la Iglesia, ¿se identifica con ello?

- No soy ni conservador ni progresista, soy de Cristo y por el bien del hombre. Hay algunos periodistas que me llaman conservadores y otros más avanzados. Yo intento buscar el bien de todos y hacer la voluntad del Señor. ¿A qué le llaman conservador esos periodistas? He leído esos artículos y tenga claro que ninguna de esas personas me ha preguntado qué soy.

- Pues por eso yo le pregunto...

- ¿A qué se refiere con eso de ser conservador?

- Respóndame usted.

- Pienso que busco el bien de la gente y acercar el Evangelio a Cristo.

- Le planteo esta cuestión de otra manera. ¿Con quién se identifica más? ¿Con Juan Pablo II, Ratzinger o Francisco?

- Pues con los tres porque cada uno jugó un papel fundamental. Juan Pablo II fue el cura de la aldea global. Benedicto VI hablaba de profundidad y de la fe como encuentro con Jesucristo sin moralismo y normas y Francisco está aterrizando ese magisterio que nos habla de la Iglesia en salida, de la misión, el amor de dios y la misericordia. Los tres han aplicado una doctrina que ha tenido continuidad. Juan Pablo II hacía una profesión de la cultura de la muerte y Francisco decía que ya estaba aquí esa cultura y la economía del descarte. Uno lo profetizó y al otro le tocó denunciarlo. Veo un magisterio continuo.

- Pero a usted lo han vinculado con el movimiento llamado Camino Neocatecumenal, conocido como el de los kikos, que es de tintes conservadores pero a la vez rompedor en las formas y tiene muchos adeptos...

- Es un movimiento más de la Iglesia y yo, que estaba alejado trabajando en la medicina, me reencontré con Jesucristo a través de él. Si alguno dice que vengo de allí, pues es verdad, no lo niego. Pero es una realidad más de la Iglesia, ahí me encontré con Jesucristo y considero que lo importante no es kiko, sino ser cristiano.

- Usted que es sevillano y con una gran influencia gaditana, vivirá con intensidad los carnavales. Aquí es la fiesta por excelencia, pero en los últimos años se ha vivido una agria polémica entre un drag queen -Drag Sethlas- y la Diócesis de Canarias por sus espectáculos con imágenes y motivos cristianos. ¿Está al tanto? ¿Qué opinión le merece?

- Veo que la libertad de expresión no está reñida con el respeto, pero de los carnavales ya no me asusta nada porque aquí en Cádiz se viven con intensidad y ves de todo. Uno puede ser crítico con la Iglesia, con el obispo, con quien sea, pero no se puede pisotear la creencia del otro. Estamos en una frontera entre la libertad de expresión y el respeto a la dignidad del prójimo. ¿Que en un carnaval hay unas fronteras? Es verdad. ¿Que alguno pega un pisotón más allá de dichas fronteras? Pues habrá que tener un poco de perdón y misericordia y no pasa nada. Alguno se puede dejar de llevar por un odio u otras creencias pero hay que convivir y debemos de respetarnos, incluso a aquellos que han podido experimentar alguna dificultad con la Iglesia. Si pudiéramos mantener el respeto a la libertad dentro del respeto a las creencias, sería lo ideal.

- ¿Apuesta entonces más por el diálogo y entendimiento que por la denuncia en un juzgado?

- No conozco los pormenores de ese caso concreto, pero estoy dispuesto a hablar con todo el mundo y también, por supuesto, con ese chico que se ha podido meter con la Iglesia. Recuerde a esa concejal de Madrid -se refiere a Rita Maestre- que hace un tiempo entró en una iglesia sin la parte de arriba. Pues si hay que hablar con ellos, se habla y se le pide que no tienen por qué pisotear las creencias de nadie. Lo más importante que hay es el diálogo y el respeto aunque alguno se salga de la raya. No le tengo miedo a hablar con nadie.

- En Gran Canaria hay un sacerdote, el padre Báez, que también es muy polémico con sus vídeos y escritos criticando, por ejemplo, a políticos, y profiriendo insultos de todo tipo... ¿Qué le diría?

- Pues que las normas de respeto las tenemos todos y la libertad responsable está en manos de cada uno. Este caso no lo conozco y el cura, el obispo y los políticos tendrán que tener cuidado con sus palabras. Hay que respetar a todos los fieles de la Iglesia que son muy plurales. Ya tendré tiempo de llegar y analizar todas estas cuestiones.

- Usted dijo que estaba dispuesto a ser canario y que el obispo no es de donde nace, sino donde ejerce. Aún así, ¿comprende la desilusión de algunos que esperaban un obispo nacido en las islas?

- Lo importante es que sea un obispo santo y que me entregue. Después, ¿de dónde es uno? Pues es secundario. Yo soy andaluz y ahora seré canario.

- ¿Cómo espera ser recordado?

- Le pido al señor que me vuelque y soy consciente de que el 100% del apoyo nunca lo tendré, pero mi lema cuando trabajaba de médico, sacerdote o de obispo, cuando se pasa del 35% de gente en contra, el problema empieza a ser mío.

Don Salvador Santana Rivero,

Rector del Seminario Diocesano de Canarias 

(15 de Junio del 2020)

Don Jesús Vega Mesa

Párroco de Ingenio

(27 de Mayo del 2020)